El novillero, representante de la Escuela Taurina José Cubero «Yiyo», analiza hasta el momento su paso por el Circuito de Madrid con la mente puesta en Villarejo de Salvanés
Rafael de la Cueva hizo su primer paseíllo en el certamen en la plaza de toros de San Agustín del Guadalix ante novillos de El Retamar, donde cortó una oreja. Tras ello, otro trofeo en la primera semifinal de Talamanca de Jarama.
Asegura que en Talamanca «mis sensaciones fueron muy positivas, una tarde importante donde pude mostrar las cosas que soy capaz de hacer». La espada se llevó un triunfo mayor tras atascarse con la espada en el primero de sus utreros.
En menos de 20 días hará el paseíllo en Villarejo de Salvanés, en la semifinal a seis ante novillos de Hermanos Sandoval. Se encuentra «desenado que llegue el día, poder demostrar aquello que en anteriores novilladas no ha salido y, por supuesto, clasificar a la final».
Se define como un novillero «en el que la verdad destaca por encima de todo» y es consciente de que «puedo marcar la diferencia entregándome en la cara del novillo». La novillada será televisada, algo que «es un punto a favor y todo lo que pase infunde de mayor repercusión».
Su paso por el Circuito de Madrid «me está aportando mucha visibilidad de cara a los aficionados y empresarios». Afirma que es un «certamen muy necesario para la etapa en la que nos encontramos los novilleros».

