El alcalde de Torrecillas de la Tiesa reivindica la tradición taurina del municipio y el papel del mundo rural
La tauromaquia forma parte de la historia de Torrecillas de la Tiesa. Una tradición vinculadda desde hace años a sus fiestas patronales y que continúa formando parte de la identidad de la localidad.
Al frente del municipio se encuentra Tomás Sánchez, alcalde de Torrecillas de la Tiesa, quien reconoce no ser «muy taurino», pero sí pone en valor la tradición de los festejos en la localidad, la pasocion de sus aficionados y especialmente, la capacidad de la tauromaquia para generar actividad y poner el foco sobre los pueblos.
La tradición taurina del municipio, explica, «se circunscribe a sus fiestas patronales», donde desde hace muchos años se celebran «dos festejos tradicionales los días 9 y 10 de septiembre». Una relación con los toros que también se construye sobre los recuerdos de generaciones anteriores.
Tomás Sánchez todavía recuerda aquellos festejos en el campo de fútbol, «con una plaza conformada por los remolques de los tractores y un pilón en el medio».
Este año, además, el Ayuntamiento ha trabajado jutno a la peña taurina para organizar «un día de fiesta en la plaza de toros», que contará también por la tarde con capeas. Una iniciativa que refuerza la presencia de la tauromaquia en la localidad y que se suma a una tradición que ha ido evolucionando con el paso del tiempo. En este contexto, la llegada del Circuito supone para Torrecillas de la Tiesa una oportunidad de ganar visibilidad. «Por un día el mundo del toro mirará a Torrecillas de la Tiesa«, señala Tomás, que considera además «un acierto acercar este tipo de eventos al mundo rural».
Para el alcalde, que una competición de estas características llegue hasta un municipio pequeño también sirve para demostrar que los pueblos cuentan con capacidad para asumir grandes acontecimientos. Se trata, en sus palabras de «llevar el mundo de los toros a las zonas rurales» y demostrar que «los pueblos pequeños también tenemos buenas infraestructuras y somos capaces de organizar cualquier tipo de eventos».
El beneficio puede ir incluso más allá de la propia tarde. Aunque reconoce que todavía es pronto para valorar el impacto, Tomás Sánchez considera que «todo lo que esa promoción, traer gente a nuestro pueblo» supone una oportunidad, especialmente si quienes acuden con motivido de la novillada aprovehcan para conocer la localidad. «Sé que la gente que pasa por aquí, siempre vuelve», afirma.
La mirada del alcalde se extiende también al futuro de los propios municipios rurales. Encuentra un paralelismo entre la situación de los pueblos y la de los jóvenes novilleros que buscan abrirse camino: «comolso novilleros, el mundo rural necesita que la gente vuelva su mirada hacia ellos». Una reflexión que completa situando a ambos ante un futuro que, en su opinión, pasa necesariamente por las oportunidades: «creo que estos novilleros serán el futuro del toreo, y los pueblos seremos el futuro de esta sociedad».
Para Tomás, no se trata únicamente de un deseo, sino también de una necesidad. «Esto es tanto un deseo como una necesidad», afirma, antes de defender que «en el contexto en el que vivimos creo sinceramente que cada día hace falta más pueblo, más mundo rural».
Aunque se define como una persona poco taurina, si reconoce la dimensión que tiene la tauromaquia para quienes la viven. «Yo de este mundo sé más bien poco, no soy muy taurino», admite, pero destaca «la pasión con la que lso aficionados lo viven» y también «la riqueza que genera en nuestra tierra».
Por eso, la celebración de acontecimientos taurinos en los municipios puede ser también una forma de poner en valor esa capacidad para generar actividad y de mantener vivas las tradiciones. Una labor en la que el Ayuntamiento, las asociaciones y los propiso vecinos juegan un papel fundamental.
Y cuando la jornada llegue a su final, Tomás Sánchez espera que quienes se acerquen a Torrecillas de la Tiesa se marchen con algo más que el recuerdo del festejo. Lo primero, que «hayan disfrutado del festejo, que es lo principal», pero también que sean capaces de «apreciar el esfuerzo que para un pueblo como el nuestro supone organizar este y cualquier evento».
La última invitación va dirigida directamente a concoer el municipio: «además espero que puedan visitar y conocer nuestro pueblo, creo que los que lo hagan les sorprenderá». Una manera de cerrar una joranda que para Torrecillas de la Tiesa supone mucho más que una cita taurina: una oportunidad para abrir las puertas del municipio y reivindicar, también desde la tauromaquia, el valor y el futuro del mundo rural.

