La novillera salmantina afronta con máxima ilusión la semifinal del Circuito de Novilladas de Castilla y León en Roa de Duero, convencida de que puede dar un paso decisivo hacia la final y seguir consolidando su evolución
Raquel Martín afronta este sábado una de las citas más importantes de la temporada. La novillera salmantina disputará en Roa de Duero la segunda semifinal del Circuito de Novilladas de Castilla y León con la ilusión de seguir avanzando en un certamen que considera una oportunidad única para impulsar su carrera. Con la final entre ceja y ceja, asegura que llega preparada para dar su mejor versión y dejar una huella en los aficionados.
Tras superar la fase clasificatoria, reconoce que alcanzar las semifinales ya supone un logro importante, aunque no esconde cuál es su verdadero objetivo. «Tengo muchísima ilusión por estar en la semifinal. Creo que el Circuito es una gran oportunidad que no puedo desperdiciar y haber llegado hasta aquí ya es un paso grande, pero mi objetivo es la final», afirma. La salmantina asegura que afronta el compromiso con «muchas ganas de torear» y con la firme intención de no dejarse nada en el ruedo.
La novillera hace un balance positivo de su paso por el certamen y considera que el trabajo realizado durante el invierno está dando sus frutos. Raquel cree que los aficionados han podido apreciar su evolución en el ruedo, aunque reconoce que todavía tiene aspectos por perfeccionar. «La espada es una asignatura pendiente, pero estoy trabajando mucho en ella y estoy muy mentalizada», explica, convencida de llegar a Roa «con mucha disposición para todo».
Sobre lo que quiere transmitir con su tauromaquia, Raquel Martín tiene muy claro cuál es su prioridad. Su intención es ofrecer un concepto diferente, basado en el temple y la pureza, con el deseo de emocionar al público. «Mi obsesión es querer torear bien y despacio. Lo más importante es que el aficionado vea un buen torero, disfrute de la tarde y vea lo que llevo dentro», señala, insistiendo en que esa es la esencia con la que afronta cada paseíllo.
La cita de Roa de Duero llega además frente a una ganadería que despierta toda su confianza. La segoviana espera encontrar en los novillos de La Campana las condiciones necesarias para expresar su concepto del toreo. «Creo que es una ganadería contrastada que nos va a dar mucho juego», asegura. Aunque admite que la espera se hace larga, reconoce que solo piensa en que llegue el momento de hacer el paseíllo: «Tengo ganas de torear ya, de estar delante de los novillos».
La novillera también quiso dirigirse a la afición castellanoleonesa, a la que anima a llenar los tendidos de Roa de Duero. Asegura que le hace especial ilusión conocer una localidad con tanta tradición taurina y confía en que el ambiente acompañe una tarde que considera muy especial. «Espero que acudan muchos aficionados porque creo que va a ser una tarde que no va a dejar indiferente a nadie. Vamos a dar lo mejor de nosotros y seguro que los novillos van a embestir».
Con la vista puesta en una posible clasificación para la gran final, Raquel Martín reconoce que sería un paso decisivo en su trayectoria profesional. Alcanzar la última cita del Circuito supondría, explica, una enorme responsabilidad, pero también una motivación extra para seguir creciendo dentro del escalafón. «Llegar a una final del Circuito creo que es algo muy importante de cara al escalafón de novilleros y para hacerme paso hacia más novilladas e, incluso, poder entrar en alguna feria», concluye. «No me voy a dejar nada. Tengo muchísima ilusión, muchísimas ganas de torear y quiero que el aficionado se acuerde de Raquel Martín.»

