El maestro de Jesús Yglesias en la Escuela Taurina de Salamanca repasa la evolución del novillero y destaca su sensibilida, su compromiso y la naturalidad con la que entendió el toreo desde sus primeros pasos.
A las puertas de la primera semifinal del Circuito de Novilladas de Extremadura, la figura de Jesús Yglesias sigue despertando el reconocimiento de quienes han acompañado su crecimiento desde el principio. Uno de ellos es José Javier Martín Corral, su maestro en la Escuela Taurina de Salamanca, quien recuerda con especial cariño la llegada de un joven que, desde el primer día, dejó entrever unas cualidades poco habituales.
«Recuerdo a un niño que reobosaba una ilusión especial. Como también un niño muy observador en todo. Que te llaman la atención», rememora sobre los primeros pasos del joven novillero en la Escuela.
Aquella primera impresión no tardó en confirmarse durante los entrenamientos: «Me llamó mucho la atención lo rápido que se quedaba con los conceptos y también la naturalidad con la que hacía las suertes», explica, destacando una capacidad de aprendizaje que aceleró su progresión.
Para José Javier, el talento de Jesús Yglesias era evidente desde el inicio. «Jesús desde el inicio se le veía que tenía algo innato para torear. Le salían las cosas con mucha facilidad y naturalidad», asegura, convencido de que esas condiciones marcaron una evolución especialmente rápida.
Esa progresión llegó de forma casi natural. «Como le salía de dentro de forma innata, su evolución fue muy rápida. En muy poco tiempo adquirió la técnica básica para torear clases prácticas y novilladas», afirma.
Más allá de las cualidades técnicas, el maestro pone el foco en la persona. «Jesús fue un alumno ejemplar, muy respetuoso, compañero, muy solidario y con un trato especial con la gente, con mucha sensibilidad», señala.
Entre los muchos recuerdos compartidos durante su etapa de formación, hay pequeños detalles que, reflejan perfectamente la personalidad del novillero. «Anécdotas muchas, pero sobre todo un detalle, que siempre trata a sus trastos con mucha pulcritud y no permite que le doblen mal los trastos. Por otro lado, es muy ambicioso, con un afán de superación desmedida. Vive la profesión como quiere torear, con mucha verdad y compromiso».
Con Jesús Yglesias ya instalado entre los semifinalistas del Circuito de Novilladas de Extremadura, el orgullo es evidente para quien lo vio comenzar. «Es una satisfacción ver a los alumnos crecer y evolucionar, cumpliendo sus setapas para llegar a lo más alto. Orgullo de haberles ayudado a dar sus primeros pasos. Y sobre todo ratificar la creencia que depositas en ellos desde el inicio, como es el caso de Jesús«.
Al definir al novillero en tres palabras, José Javier no duda: «Inteligencia, pura clase y verdad», tres concpetos que resumen la personaldiad y el concepto del toreo de un Jesús Yglesias que afronta este sábado una nueva cita decisiva en el Circuito de Novilladas de Extremadura.

