El novillero segoviano, líder de la clasificación del Circuito de Castilla y León, afronta en Roa de Duero una semifinal decisiva con la ilusión de seguir creciendo y alcanzar la gran final del certamen
El novillero segoviano, alumno de la Escuela Taurina de Segovia y único representante de la provincia en el certamen, llega a Roa de Duero después de firmar una brillante fase clasificatoria en la que debutó con picadores en Alba de Tormes, salió a hombros tras cortar dos orejas y se convirtió en el líder del ranking con 15,34 puntos. Jorge Oliva buscará un billete para la final con la misma entrega que le ha permitido situarse entre los grandes nombres del certamen. «Estar a un paso de la final es una motivación enorme», afirma el novillero, que afronta la cita con «muchísima ilusión y gran responsabilidad».
Consciente de lo que está en juego, Jorge reconoce que afronta la cita «con muchísima ilusión y gran responsabilidad». El segoviano considera que alcanzar las semifinales es el resultado del esfuerzo diario y de las horas de entrenamiento, aunque insiste en que todavía queda el paso más importante. «Estar a un paso de la final es una motivación enorme», asegura, convencido de que en Roa saldrá dispuesto a ofrecer «su mejor versión» para ganarse un puesto en la cita definitiva.
El joven torero hace un balance positivo de su paso por las clasificatorias, especialmente por lo que supuso su debut con caballos en Alba de Tormes. No obstante, mantiene un discurso autocrítico y afirma que aún tiene «muchas cosas que corregir y mejorar». Para él, el Circuito está siendo una oportunidad para seguir madurando como torero y continuar definiendo el concepto que quiere transmitir en la plaza, con el objetivo de que el público descubra su personalidad.
El segoviano afirma que quiere ofrecer «entrega, verdad y muchas ganas de seguir creciendo», además de mostrar a un torero que siente lo que hace y que busca expresar su personalidad en cada muletazo. Su deseo es que los aficionados «se queden con ganas de volver a verle», convencido de que esa será la mejor señal de que está construyendo una tauromaquia propia.
La próxima parada será Roa de Duero, donde se medirá a los novillos de La Campana en una tarde que considera «importante y bonita». Espera encontrar una ganadería que permita el lucimiento y confía en que la rivalidad propia de una semifinal contribuya a ofrecer una gran tarde.
De cara a los aficionados, Jorge hace un llamamiento para que llenen los tendidos de la plaza burgalesa. Destaca que se trata de «un cartel muy atractivo» y garantiza que tanto él como Raquel Martín pelearán sin reservarse nada por un puesto en la final. «El apoyo del público siempre se nota», afirma, con el deseo de corresponder a esa confianza brindando una gran tarde de toros.
Si finalmente consigue el pase a la final del Circuito, el novillero segoviano asegura que supondría el premio a «todo el esfuerzo, la dedicación y la entrega» que lleva años invirtiendo en su profesión. Alcanzar esa última cita significaría, además, un impulso muy importante para su proyección como torero y una nueva oportunidad para demostrar el momento de crecimiento que atraviesa. «Iría con la máxima ilusión y con ganas de competir y dar mi máximo nivel», concluye.

