Los novilleros se repartieron un total de seis orejas y un rabo ante un encierro de Emilio Artalejo, en un festejo marcado por la entrega
Abrió la tarde Jorge Hurtado recibiendo al primero de Emilio Artalejo por verónicas. El astado, que mostró poca fuerza desde el inicio y no terminaba de completar la embestida, pareció crecerse tras su paso por el tercio de varas. Hurtado cuajó tandas de muleta muy ligadas, donde destacaron los naturales y el uso de recursos técnicos para guiar al animal. Tras dos intentos fallidos, cobró una estocada caída al tercer encuentro. Oreja.
En el segundo de la tarde, Jesús Yglesias puso a la plaza en pie al recibir al novillo de rodillas, continuando por verónicas una vez incorporado. Tras colocarlo con acierto ante el caballo, la faena de muleta atravesó momentos de altibajos debido a algunos enganchones y la pérdida del cambio de mano. Sin embargo, el novillero se sobrepuso y recetó una estocada rotunda que le valió las dos orejas.
El transcurso del festejo se vio interrumpido por un percance en el burladero: el novillo herrado con el número 6, de nombre «Ferroso», tuvo que ser devuelto a los corrales tras partirse un pitón al rematar con violencia.
En el tercer capítulo, Jorge Hurtado volvió a dejar destellos de calidad recibiendo a su oponente con medias verónicas y cerrando el quite por revoleras. Se enfrentó a un novillo de escasa fuerza que no humillaba y carecía de una embestida clara. Pese a las condiciones del animal, Hurtado logró arrancar los «oles» de los tendidos a base de naturales. Tras cuatro pinchazos, enterró una estocada delantera pero certera. Oreja.
Cerró la función Jesús Yglesias con un firme recibo por verónicas. Ante un novillo de embestida incierta, el novillero supo templar las embestidas y realizó un quite por medias verónicas. La faena de muleta fue a más y culminó con una estocada rotunda. El público, entregado a la labor de Yglesias, solicitó con fuerza los máximos trofeos. Dos orejas y rabo.
Un Circuito de la Liga Nacional de Novilladas
El Circuito de Novilladas de Extremadura es un proyecto impulsado por la Fundación Toro de Lidia con el apoyo de la Junta de Extremadura y las diputaciones de Cáceres y Badajoz cuyo objetivo es fomentar la tauromaquia como patrimonio cultural y apoyar a los jóvenes novilleros y ganaderías de la comunidad.
Se trata de un certamen con picadores integrado en la Liga Nacional de Novilladas que nació en 2023 y que ha celebrado ya un total de 14 novilladas con picadores, y han participado 24 novilleros y 16 ganaderías, consolidándose como uno de los certámenes más importantes de la región.
