Formación, trabajo y oportunidades se encuentran detrás de los tres novilleros que han conseguido alcanzar la Gran Final del IV Circuito de Novilladas de Extremadura
Un paseíllo dura apaenas unos minutos. Detrás de ellos hay años de formación, entrenammientos, tentaderos, maestros y oportunidades. El Circuito de Novilladas de Extremadura también puede contarse desde ahí: desde todo aquello que no se ve cuando los novilleros salen al ruedo.
Jesús Yglesias, David Gutiérrez y Pepe Martínez han conseguido hacerse un hueco en la Gran Final después de superar las distintas fases de la competición que esta edición ya ha pasado por cinco plazas de Extremadura. Tres nombres y tres caminos diferentes que ahora confluyen en una misma tarde.
En el caso de Jesús Yglesias, José Javier Martín Corral, uno de sus maestros en la Escuela Taurina de Salamanca, recuerda desde sus primeros años una especial facilidad para asimilar conceptos y una naturalidad que ya apuntaba maneras. Con el tiempo, esas cualidades se han unido a una fuerte ambición y compromiso con la profesión. Su maestro lo resume en tres palabras: «inteligencia, pura clase y verdad».
David Gutiérrez construyó buena parte de su formación en la Escuela de Tauromaquia de la Diputación de Badajoz. Luis Reinoso «El Cartujano» destaca la exigencia y el rodaje adquirido durante aquella etapa, en la que llegó a sumar alrededor de 50 tardes en su última temporada como novillero sin picadores. Un bagaje que ahora se refleja en su asentamiento y temple ante el novillo picado. Su definición de David: «superación y clasicismo».
Para Pepe Martínez, Javier Valdeoro recuerda un proceso de evolución en el que hubo qu eir encajando las piezas hasta que el novillero encontró mayor libertad para desarrollar su toreo. «Las batallas se ganan en el día a día», señala su maestro, que destaca también el constante deseo de aprender de Pepe.
Tres trayectorias diferentes que encuentran ahora en el Circuito un punto de encuentro. Para los propiso novilleros, la competición supone además una oportunidad para seguir creciendo, ganar experiencia y hacerse un sitio en el escalafón. Pepe Martínez lo define como «un escaparate» que permite acceder a plazas y posteriormente a ferias importantes, mientras que la competición se convierte para todos ellos en una oportunidad de demostrar sobre el ruedo el trabajo acumulado durante años.
Pero el camino no depende únicamente del esfuerzo de los propios novilleros. Detrás de cada uno de ellos también están las escuelas, maestros, profesionales e instituciones que han contribuido a su formación y que continúan acompañando sus carreras.
Inmaculada Galache, coordinadora de la Escuela de Tauromaquia de la Diputación de Badajoz, reivindica precisamente la importancia de iniciativas que apuestan por los jóvenes y les permiten seguir persiguiendo sus sueños. También desde la Diputación de Cáceres se pone el acento en la dimensión territorial del Circuito, que acerca la tauromaquia a los municipios, genera actividad y pone en valor su patrimonio y sus tradiciones.
Ahora, todo ese camino desemboca en una última parada. Jesús Yglesias, David Gutiérrez y Pepe Martínez ya tienen su nombre en la Gran Final del Circuito de Novilladas de Extremadura.
Detrás de su próximo paseíllo volverán a estar los años de trabajo, las tardes de aprendizaje, los maestros y todas aquellas personas que han formado parte de su camino.
Porque la final será una tarde. Pero llegar hasta ella ha sido un viaje mucho más largo.

