La gandería que lidiará en la Gran Final del Cricuito hunde sus raíces en 1950 y cuenta actualmente con procedencia Jandilla
La historia de una ganadería también se escribe a través de sus cambios de nombre, de manos y de sangre. Es el caso de Chamaco, la divisa que estará presente en la Gran Final del Circuito de Novilladas de Extremadura, el próximo 12 de septiembre en Almendralejo, y cuya trayectoria se remonta a mediados del siglo XX.
En 1950, tras la división de la ganadería de D. Rafael Lamamié Clairac, una de sus partes fue adjudicada a D. Leopoldo Lamamié Clairac y Blanco, quien ese mismo año la vendió al Marqués de la Deleitosa, que la anunció a nombre de su esposa.
Un año después, en 1951, se incorporaron a la ganadería un lote de vacas y dos sementales de D. Juan Cobaleda. La vacada continuó así su recorrido hasta que, en 1956, fue adquirida por D. Emilio Ortuño «Jumillano».
En 1966 se produjo un nuevo cambio de manos. La ganadería pasó a ser propiedad de D. Francisco Gómez Jiménez, quien en 1969 la vendió a la Sociedad Anónima Tambo. Fue entonces cuando comenzó a anunciarse bajo el nombre de Los Remedios.
La siguiente etapa llegó en 1977, con la adquisición por parte de D. José Delcán Díaz. La divisa pasó a anunciarse como San Patricio y se eliminó todo lo anterior para formar la ganadería con vacas y sementales de D. Atanasio Fernández.
Un año después, en 1978, la ganadería pasó a manos de Dña. Carmen Borrero Rodríguez. Posteriormente, se volvió a realizar una renovación de la vacada, incorporando vacas y sementales de origen Jandilla.
Con esta incorporación, Chamaco quedó vinculada al encaste Domecq a través de Jandilla. La ganadería cuenta además con antigüedad del 29 de septiembre de1963, luce divisa azul y amarilla y tiene como señal de oreja el hendido en la derecha.
Más de seis décadas después de adquirir esa antigüedad, la ganadería onubense afronta una nueva cita en su trayectoria: la Gran Final del Circuito de Novilladas de Extremadura. Será en la plaza de toros de Almendralejo, el 12 de septiembre, donde sus novillos pondrán el punto ganadero a una temporada que busca coronar a uno de los tres finalistas del Circuito.
Chamaco llega así a la gran cita extremeña con una historia marcada por el paso de distintas manos y procedencias, pero con una identidad ganadera que hoy tiene su punto de referencia en Garruchena y en la sangre de Jandilla.
