Diputación de Málaga ha vuelto a ser, nuevamente, patrocinadora y pieza clave del proyecto impulsado por la Fundación Toro de Lidia y la Junta de Andalucía
En los días posteriores a la celebración de la Gran Final del Circuito de Novilladas de Andalucía 2025 hablamos con Borja Ortiz, Director de Asuntos Taurinos de la Diputación de Málaga.
El Circuito de Novilladas de Andalucía se ha consolidado como una plataforma clave para los jóvenes toreros. ¿Qué papel ha jugado Málaga en esta edición y qué balance hace desde la Diputación?
“Hay que recordar que Málaga fue la primera provincia que apostó por el Circuito de Novilladas de Andalucía. Para nosotros, para nuestro torero de la tierra que pasó a la fase final, Ignacio Candelas, ha sido un triunfo rotundísimo que le ha valido para estar anunciado en el cartel de la Feria Taurina de Málaga. Llegar a una plaza tan emblemática como Marbella, que se recuperó el año pasado después de estar 10 años cerrada, un evento de estas características, televisado… Es muy importante para nosotros”.
¿Cómo valora la Diputación de Málaga este proyecto y su aportación al futuro del sector en la comunidad?
“Un proyecto clave. Un proyecto clave por el vacío que hay en las novilladas con picadores. Es muy difícil que se puedan realizar debido a los altos costes que tiene su organización y debido a la afluencia a la plaza. La aportación al futuro del sector es vital. Es un Circuito imprescindible, no solo en Andalucía, si no en España entera”.
¿Qué importancia tiene el fomento de la tauromaquia de base para la Diputación de Málaga y cómo se traduce ese apoyo en iniciativas concretas?
“Para nosotros es nuestra razón de ser y de existir. La Escuela de la Diputación de Málaga es una de nuestras apuestas fundamentales. De hecho, este año hemos aumentado en más del 20% el presupuesto de la Escuela Taurina provincial. Son muchas las labores que realizamos en la provincia para poder ayudar y fomentar la base, donde está el presente y el futuro de la tauromaquia. Para nosotros, todo lo que tenga que ver con el escalafón con y sin picadores es algo especial”.
¿Cuál es el estado actual del sector taurino en la provincia de Málaga y qué retos enfrenta en el contexto social, económico y legislativo actual?
“El sector taurino en la provincia de Málaga tiene cada vez más pujanza. Son muchas las asociaciones y peñas que se están creando a lo largo de la provincia. Tenemos ahora mismo un total de cuatro Escuelas Taurinas, que hemos multiplicado por dos en los últimos años. Se están reabriendo plazas de toros: Marbella, Cortes de la Frontera… Sin olvidar Villaluenga del Rosario, Antequera, Estepona y Ronda, que es un eje central en la Tauromaquia en nuestra provincia. Uno de los retos es seguir reabriendo plazas. La situación de Benalmádena es complicada, por el estado en el que la dejó el anterior equipo de gobierno; Torremolinos, que también la abandonaron, está en un estado cuya rehabilitación es importante, que hay que trabajarla; Mijas, importante y clave pese a no poder darse espectáculos mayores. Esos son los retos a los que se enfrenta la provincia de Málaga”.
El Centro Cultural de La Malagueta ha acogido numerosas actividades de divulgación. ¿Cuál es la filosofía detrás de este espacio y qué acogida ha tenido entre el público malagueño?
“Era un ejemplo. Yo creo que la Plaza de Toros de Málaga, en su conjunto, más allá de todo lo que ocurre dentro, es un ejemplo de un monumento en el que el objeto principal son, por supuesto, las corridas de toros y como se mantiene vivo los 365 días del año. Para ello, un primer paso fue la reforma en la que la Diputación ofreció más de cinco millones de euros, con la rehabilitación de la misma y la adecuación de los espacios. Luego, el Centro Cultural tiene una actividad importantísima, en el que se habla de toros y de otras artes. Es la conexión perfecta entre las acciones culturales turinas y otras cuestiones artísticas, más allá del toro. Ese fue el primer paso. Luego, esto está complementado con toda la actividad propia de la unidad de Asuntos Taurinos, con la Escuela Taurina, con la Feria Taurina de Málaga, la corrida Picassiana y una cuestión clave fue el CEIT (Centro de Experiencias Inmersivas de la Tauromaquia), primer centro de experiencias inmersivas de los toros en el mundo, que ha supuesto todo una revolución. Es una forma perfecta de explotar, enseñar un monumento turístico de gran valor, haciéndolo atractivo y divulgativa, abierto los 365 días de año. Creo que ha sido una de las cuestiones claves y fundamentales”.
¿Qué papel tiene la divulgación cultural y educativa de la tauromaquia en los planes de la Diputación? ¿Se están desarrollando programas específicos con jóvenes o centros escolares?
“Pues sí, es uno de nuestros pilares. Hablábamos antes de la Escuela Taurina, como además de distintos circuitos, como el circuito provincial de clases prácticas que se lleva a toda la provincia y en el que se llevan una serie de actividades educativas previas a estos festejos. Con los centros escolares, a través de Reservatauro, ese paraíso bravo que tenemos en Ronda, hemos programado visitas con los distintos centros de la provincia, por lo que más de medio millar de escolares visitan cada año está ganadería. Luego, además de la Feria Taurina, charlas, conferencias… Yo creo que es un sinfín de promoción de la Tauromaquia. Son muchas gotas las que se van juntando hasta hacer una gran montaña”.

