La ganadería de Antonio Palla será la encargada de abrir el Circuito de Novilladas de Castilla y León 2026
El próximo 14 de junio, los novillos del hierro salmantino serán lidiados en Alba de Tormes por Raquel Martín y Jorge Oliva en la primera novillada clasificatoria del certamen, una tarde que servirá para dar el pistoletazo de salida a una nueva edición del Circuito de Novilladas de Castilla y León.
Desde la finca Gusende Moscosa, donde pasta la ganadería, Antonio Palla afronta el compromiso con la satisfacción que supone formar parte de un circuito que se ha convertido en una plataforma fundamental para el futuro de la tauromaquia en la Comunidad. “Lidiar una siempre supone una responsabilidad. Por supuesto que se siente, pero la asumo con gusto. Que hayan contado conmigo para ser el ganadero que lidia la primera clasificatoria es un motivo de satisfacción y de orgullo.”
La divisa, de encaste Jandilla, procedente de animales adquiridos a Borja Domecq, mantiene una línea de selección muy definida. “Es un encaste que me gusta mucho. Se caracteriza por la nobleza, la humillación y por ser un animal que tiene capacidad para pensar durante la lidia”, señala. Una filosofía que guía también el trabajo diario en el campo y la selección de las futuras madres de la ganadería. “La selección se hace principalmente en las vacas. Buscamos animales que acudan al caballo con alegría, que empujen y tomen los puyazos con fijeza.”
Para la cita de Alba de Tormes, Antonio Palla confía plenamente en el lote reseñado. “Tenemos una novillada muy bonita, con una presencia muy buena. Son unos novillos muy bien presentados y esperamos que den el juego que todos deseamos”, afirma.
La primera clasificatoria del Circuito de Castilla y León enfrentará a dos de los novilleros clasificados a través del bolsín celebrado precisamente en la ganadería de Antonio Palla, donde pudieron mostrar sus cualidades ante unas becerras que destacaron por su clase y movilidad.

