Las plazas que han dado forma al Circuito de Novilladas de Extremadura 2026

Jerez de los Caballeros, Brozas, Azuaga, Zarza la Mayor y Torrecillas de la Tiesa han dado forma al recorrido de esta edición antes de que Almendralejo ponga el broche final

Un Circuito no se construye únicamente con nombres, trofeso y resultados. También lo hacen los ruedos que acogen cada paseíllo, los tendidos que viven cada festejo y las localidades que, durante semanas, se han convertido en el escenario de la competición.

El IV Circuito de Novilladas de Extremadura ha recorrido cinco plazas antes de alcanzar su última estación. Cinco cosos ccon historias propias que han vuelto una vez más a abrir sus puertas a la tauromaquia y que han dejado, cada uno a su manera, su huella en esta edición.

Jerez de los Caballeros: una historia que viene de lejos

Mucho antes de la construcción de su actual coso, Jerez de los Caballeros ya contaba con festejos taurinos. Existen noticias de celebraciones taurinas en la localidad desde 1517, una tradición que terminaría encontrando su espacio en una plaza permanente.

El actual coso fue mandado a construir a expensas del marqués de Rianzuela y quedó inaugurado en 1862. Más de un siglo y medio después, sus tendidos recibieron al Circuito para abrir el recorrido de esta edición.

Fue allí donde comenzó la competición con un mano a mano entre David Gutiérrez y Pepe Martínez. Una tarde que, además, dejó la mayor puntuación de toda la fase clasificatoria.

Brozas: un coso centenario

En Brozas, la historia de su plaza también se remonta más de un siglo. El coso fue inaugrado en 1913 y construido por el farmacéutico local Francisco Montes Íñigo. Con el paso de los años, la plaza terminó pasando a manos del Ayuntamiento.

Con capacidad para alrededor de 6.000 espectadores, sus tendidos acogieron una de las citas más destacadas de la fase clasificatoria. En esta ocasión, además, el Circuito llegó en formato matinal.

La mañana terminó con Carlos Tirado y Darío Romero a hombros taras cortar siete orejas entre ambos. También dejó uno de los nombres propios de la edición en el ruedo: Tigresito, novillo que fue premiado con la vuelta al ruedo.

Azuaga: un coso con diseño singular

Azuaga fue la tercera parada del recorrido. Su plaza de toros fue construida en 1892 para sustituir a un coso anteriro de madera y quedó inaugurada dos años después, en 1894.

El coso destaca por su particular diseño, una singularidad que ha dado lugar a teorías sobre un posible origen relacionado con un antiguo circo romano. Una historia que añade todavía más personalidad a un recinto que este verano se conviritó en esceneario del Circuito de Novilladas de Extremadura 2026.

Sobre su ruedo, Jesús Yglesias y Jorge Hurtado fueron los protagonistas de una tarde en la que ambos salieron a hombros como cierre de la fase clasificatoria.

Zarza la Mayor: una plaza hecha por sus vecinos

La plaza de Zarza la Mayor nació del trabajo de sus propios vecinos. Construida con cal y piedra, fue inaugurada en 1916 y, desde entonces, se ha consolidado como un espacio cultural de gran arraigo comarcal.

Su ubicación fronteriza ha hecho que históricamente también haya atraído a aficionados procedentes de Portugal, mientras que para los vecinos el coso se ha convertido en un símbolo de identidad y de unión.

Más de un siglo después de su inauguración, sus tendidos fueron escenario de la primera semifinal del Circuito. Un mano a mano entre Jesús Yglesias y David Gutiérrez que terminó con ambos novilleros a hombros.

Torrecillas de la Tiesa: una plaza que mira al futuro

La historia más reciente es la de Torrecillas de la Tiesa. En sus comienzos, su plaza contaba únicamente con el ruedo, la cantina, los chiqueros y la propia tierra que hacía las veces de grada. Un espacio sencillo que en 2024 experimentó una importante transformación.

La reforma permitió dotar al recinto de gradas y mejorar sus condiciones para el público, apostando por un espacio más cómodo y accesible.

En ese escenario se celebró la segunda semifinal del Circuito. Pepe Martínez y Carlos Tirado protagonizaron un mano a mano en una tarde marcada por el viento y la exigencia del festejo. Ambos consiguieron sobreponerse a las dificultades de la tarde y cortar una oreja para completar así el recorrido competitivo antes de la gran final.

Cinco palzas, una misma afición

Cinco palzas han quedado atrás y cada una ha aportado un capítulo diferente al viaje del Circuito de Novilladas de Extremadura 2026. Cinco cosos con más de un siglo de historia en algunos casos, con transformaciones recientes en otros, y por encima de todo, con una misma función: mantener viva la tauromaquia en sus municipios y convertir sus ruedos en punto de encuentro para la afición.

Ahora solo queda una última estación.

Almendralejo espera para acoger, el próximo 12 de septiembre, la gran final del IV Circuto de Novilladas de Extremadura.

El viaje continúa.

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