El ganadero, afincado en Oliva de Plasencia desde 1996, debutará la próxima semana en el certamen con una novillada, una cita que afronta con “mucha ilusión” y con el deseo de contribuir a la formación de las futuras figuras del toreo.
La ganadería de Antonio López Gibaja vivirá la próxima semana un momento señalado. El hierro debutará en el Circuito de Novilladas de Extremadura en el festejo que se celebrará en Jerez de los Caballeros, una oportunidad que el ganadero recibe con orgullo tras varios años de trayectoria del certamen.
“Es una alegría para una ganadería extremeña como la mía poder participar en este certamen, que desde que se inició es la primera vez que hemos podido lidiar. Estamos muy contentos de aportar nuestro granito de arena a la formación de las próximas figuras del toreo”, señala.
De cara al festejo, López Gibaja espera que la tarde reúna todos los ingredientes para convertirse en un éxito. “Espero que sea un éxito, que los novilleros salgan por la puerta grande y que el público disfrute de verlos torear. Siempre hay que esperar lo mejor”, afirma.
Para la ocasión ha reseñado cuatro novillos que, según explica, responden fielmente al tipo de la casa. “Son cuatro novillos negros, muy bonitos de hechuras y en el tipo del encaste de la ganadería”, describe.
La procedencia de los animales también aporta un aliciente añadido. Los cuatro ejemplares son hijos de tres sementales distintos, por lo que dos de ellos son hermanos de padre. Además, uno de esos reproductores fue exportado a la ganadería mexicana Rancho Seco, por lo que uno de los novillos que saltará al ruedo será el último descendiente de ese semental que se lidie en España.
Respecto al comportamiento esperado, el ganadero define a sus reses como animales de transmisión y movilidad. “Son animales con mucha transmisión y que generan mucha emoción en el ruedo. Son prontos y desarrollan nobleza embistiendo con alegría, repitiendo y desplazándose en los muletazos”, explica, convencido de que ofrecerán opciones de triunfo a los actuantes.
Aunque madrileño de nacimiento, Antonio López Gibaja se siente plenamente identificado con Extremadura. La finca donde pasta la ganadería se encuentra en Oliva de Plasencia desde 1996, una tierra con la que mantiene un estrecho vínculo personal y profesional.
“Me siento de esta tierra porque aquí han nacido mis hijos y paso la mayor parte de mi vida en Extremadura. Por eso es una satisfacción especial poder debutar en el Circuito de Novilladas de Extremadura”, concluye el ganadero, que confía en que Jerez de los Caballeros sea el escenario de una tarde de triunfo para toreros, ganadería y aficionados.
