De Borja Escudero a Marco Polope, el certamen se consolida como una oportunidad decisiva para los novilleros y las ganaderías, con triunfos que trascienden las plazas valencianas.
El Circuito Valenciano de Novilladas se ha convertido, desde su nacimiento en 2024, en una de las principales apuestas por el futuro de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana. Impulsado por la Fundación Toro de Lidia y la Generalitat Valenciana, el certamen forma parte de la Liga Nacional de Novilladas y ofrece a los jóvenes novilleros la posibilidad de competir, crecer profesionalmente y demostrar sus cualidades ante la afición.
La historia del circuito ya cuenta con tres triunfadores. Borja Escudero abrió el palmarés en 2024, mientras que Mario Vilau tomó el relevo en 2025. Tras proclamarse triunfador del certamen, el novillero catalán ha dado un importante salto en su trayectoria, situándose entre los nombres destacados del escalafón y haciendo el paseíllo en plazas de máxima categoría. A estos resultados se suma uno de los hitos más importantes de su carrera: su triunfo en la final de la Liga Nacional de Novilladas de 2025, celebrada en Sanlúcar de Barrameda, donde cortó dos orejas y un rabo a un novillo de Fuente Ymbro. Una trayectoria que refleja cómo el circuito puede convertirse en un impulso decisivo para alcanzar nuevos escenarios y consolidarse entre los novilleros con mayor proyección.
La tercera edición, celebrada en 2026, ha confirmado esa capacidad para descubrir y proyectar nuevos nombres. Marco Polope se proclamó triunfador del Circuito Valenciano tras cortar dos orejas, una a cada novillo de su lote, en la gran final celebrada el 4 de octubre en Villena. El valenciano culminó así una destacada trayectoria en el certamen, que había comenzado con una salida a hombros en Utiel y continuado con una importante actuación en la semifinal de Ondara. Su triunfo le ha abierto las puertas de una nueva cita de máxima relevancia: el próximo 31 de octubre hará el paseíllo en Sanlúcar de Barrameda en la gran final de la Liga Nacional de Novilladas, donde se medirá a los triunfadores de los otros cuatro circuitos nacionales. Ante novillos de Fuente Ymbro, Polope tendrá la oportunidad de llevar el nombre del Circuito Valenciano a la última gran cita de la temporada y luchar por el título nacional.
Otro de los nombres propios de esta edición ha sido Javier Cuartero. El alicantino comenzó su participación en Vinaròs cortando una oreja a cada uno de sus novillos de Pío Tabernero, resultado que le permitió salir a hombros. Posteriormente, volvió a mostrar su capacidad en la semifinal de Algemesí, donde paseó otra oreja. Su presencia en la final de Villena confirmó la regularidad de una temporada en la que el circuito ha servido como escaparate para su evolución.
Mención especial merece también Ian Bermejo, que encontró en el Circuito Valenciano un escenario decisivo para dar el salto al escalafón con picadores. El castellonense firmó una de las actuaciones más rotundas de la fase clasificatoria en Vilafranca del Cid, donde debutó con picadores cortando cuatro orejas a los novillos de Chamaco. Su trayectoria continuó en Algemesí, donde paseó otra oreja y logró el pase a la gran final de Villena. En ella volvió a demostrar su capacidad al cortar dos orejas, un resultado que le permitió salir a hombros y cerrar una participación de gran regularidad. Su paso por el certamen ejemplifica cómo estos circuitos pueden ofrecer a los jóvenes toreros la oportunidad de adquirir experiencia y dar visibilidad a su evolución profesional.
Más allá de los trofeos, el valor del certamen reside en las grandes oportunidades que genera. La difusión de los festejos, la presencia de medios de comunicación y las retransmisiones de À Punt acercan a estos jóvenes novillerosa nuevos públicos y contribuyen a dar visibilidad a las ganaderías participantes.
